Código deontológico del detective privado

El Código Deontológico de los detectives recoge principios fundamentales que deben presidir el ejercicio de estos profesionales:

  • Independencia. El Detective Privado actuará con toda libertad e independencia, sin otras limitaciones que las impuestas por la ley, o por las normas éticas o deontológicas, siendo este actuar, garantía de objetividad en el desarrollo de las investigaciones que le encomienden sus clientes.
  • Honestidad. El Detective Privado debe ser veraz, leal y diligente en el desempeño de su función y en la relación con sus clientes, colegas y Administraciones públicas, observando la mayor deferencia y evitando, con los mismos, posiciones de conflicto.
  • Dignidad. El Detective Privado debe actuar conforme a las normas de honor y de dignidad de la profesión, absteniéndose de todo comportamiento que suponga infracción o descrédito.
  • Interés del cliente. El Detective Privado debe atender con diligencia los intereses de su cliente, incluso cuando éstos resulten contrapuestos a los suyos propios, a los de un colega o a aquellos de la profesión en general.
  • Carácter reservado de las investigaciones. El Detective Privado tiene el derecho y el deber de guardar secreto profesional de todos los hechos y noticias que conozca por razón de su actuación profesional.
  • Incompatibilidades. El Detective Privado debe respetar en cada momento el régimen de incompatibilidades legales vigentes para el ejercicio de la profesión.
  • El compromiso con la búsqueda de la veracidad obliga al Detective Privado a informar únicamente sobre hechos de los cuales conoce su origen, y obtenidos, en su caso, a través de medios materiales o técnicos que no podrán atentar contra el derecho al honor, a la intimidad personal o familiar o a la propia imagen o al secreto de las comunicaciones.
  • Veracidad. La veracidad de la información aportada por el Detective Privado en sus Investigaciones para con su cliente y ante la Administración de Justicia ampara su libertad de expresión y el deber de ratificación, que deberán ser ejercidos de forma responsable.
  • Función social. El Detective Privado como partícipe en la función pública de colaboración con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, así como con la Administración de Justicia, orientará sus actuaciones como servicio a la sociedad.

Autor: Guia Detectives